La tendencia del “Deer & Beer” aterriza en las juntas chilenas: descubre cómo el ritual de los 56 botánicos a temperatura de congelador logra resaltar los matices de tu cerveza artesanal favorita sin complicaciones.
Fuente: Duplos
Para muchos, la cerveza es la compañera infaltable de la semana, pero después de un par de rondas, el paladar se acostumbra y los matices se pierden. En un mercado como el chileno, donde la cultura cervecera ha crecido exponencialmente, surge una duda común: ¿cómo darle una vuelta de tuerca a la experiencia sin caer en mezclas dulces o complicadas? La respuesta que está bajando desde las barras a las casas es el “Deer & Beer”, un ritual que aprovecha el frío extremo para despertar sabores ocultos en la malta y el lúpulo.

Aunque Jägermeister lleva 90 años en el mercado mundial con su receta secreta de 56 botánicos, su uso en Chile ha mutado. Ya no es solo el “shot de fiesta”, sino un aliado de la mesa. El mito popular dice que este licor alemán “enciende los sentidos”, pero la ciencia detrás del consumo sugiere algo más práctico: cuando el licor se sirve a -18 grados, su densidad cambia y sus notas de anís estrellado, jengibre y regaliz se vuelven un “limpiador” y potenciador de sabores para la cerveza que viene después.

El dato duro: ¿Cómo se logra el “maridaje perfecto”?
No se trata de mezclar ambos líquidos en un mismo vaso. El valor real está en la alternancia. Según los datos que maneja la industria, en Chile se despachan anualmente más de 600 mil shots de este destilado, lo que demuestra que el consumidor local ya perdió el miedo al sabor herbal fuerte.
Diego Morales, experto y embajador de la marca en el país, explica que la versatilidad es la clave. Al beber un shot gélido junto a la cerveza, se genera una “amplificación de sabores”. Si estás frente a una variedad más amarga, el licor resalta los tonos terrosos; si es una más ligera, aporta una capa de complejidad que la cerveza por sí sola no tiene. Para lograrlo en casa, el consejo es simple pero innegociable: la botella y los vasos de shot deben vivir en el congelador un par de horas antes de servir.

Apoyo a la ruta cervecera local
La tendencia no llega sola. Carlos Carrasco, sommelier de cervezas y autor de la “Ruta Cervecera Nacional”, señala que este formato de consumo es ideal para redescubrir las más de 130 cervecerías independientes que existen hoy en Chile. “Añade capas de sabor dulces, amargas y cítricas que transforman una bebida simple en un maridaje más robusto”, afirma el experto.
La invitación para el consumidor que busca cuidar su bolsillo y su tiempo es clara: en lugar de comprar packs genéricos, la apuesta es explorar la producción local de distintas localidades chilenas y usar este ritual para enfatizar sus sabores. Al final del día, el objetivo es que ese “elixir herbal” no sea solo un trago rápido, sino la herramienta para que tu birra artesanal favorita tenga una consistencia y efervescencia que antes no habías notado.

