Los residuos cerveceros son tratados y convertidos en fertilizantes para cultivos y alimentos para animales de granja.
Fuente: Canal 21
Posadas fortalece su economía circular a través del plan de gestión de la fundación Banco de Residuos, que está en pleno aprovechamiento de los desechos industriales como los del rubro cervercero. Principalmente el bagazo y la levadura son valorizados en la agricultura como abonos orgánicos.
Sebastián Welsh, fundador del Banco de Residuos, dijo en Canal Doce que están enfocados “en varios sectores, como por ejemplo supermercados, heladerías y cervecerías industriales”.
Como parte del proceso de gestión de los desechos, detalló que, en primer lugar, es importante hacer un diagnóstico correcto de la problemática de los residuos dentro de la empresa. De ese modo se determina la logística interna y externa para el recorrido seguro del residuo hacia la planta de tratamiento, donde hay una segunda clasificación para dividir los residuos orgánicos de origen animal, vegetal y mixto.
“En el caso de la cervecería aporta muchos residuos líquidos con mucho componente orgánico que es reutilizado para fertilizar las huertas que tenemos dentro del proyecto. Eso mejora el rendimiento de los cultivos, también del combo de residuos orgánicos se obtiene una fracción de alimento para animales de granja”, resaltó Welsh.
De esta manera, el aprovechamiento de los residuos cerveceros no solo reduce el impacto ambiental de la actividad industrial, sino que también genera un círculo virtuoso entre producción, reciclaje y desarrollo local. La iniciativa consolida a Posadas como un ejemplo de gestión sustentable, donde los desechos dejan de ser un problema para transformarse en recursos que fortalecen la agricultura, la economía regional y el cuidado del ambiente.

